El prometedor investigador Max van Dongen realizó un pequeño estudio consigo mismo como sujeto de prueba. En él, plantea la hipótesis de que la práctica del Método Wim Hof podría ser un medio eficaz para reducir la frecuencia cardíaca en reposo.
La literatura científica muestra una fuerte correlación entre la frecuencia cardíaca elevada y el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Las enfermedades cardíacas son una de las principales causas de muerte, lo que ejerce una gran presión sobre la atención sanitaria y, a su vez, sobre el bolsillo de la gente.
¿Y si la práctica del Método Wim Hof pudiera ayudar a evitar que el corazón se estrese y, por extensión, reducir la incidencia de enfermedades cardíacas?
Lea el estudio completo de Max aquí.
Foto de tsunami Green en unsplash